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Cómo demostrar que la carne de cerdo tiene parásitos


Sospecho que el cerdo que se vende en cierta tienda está infectado con el parásito tenia del cerdo (Taenia solium).

¿Hay alguna forma de probar esto sin equipo especial? ¿Sería bueno dejar la carne cruda en el refrigerador (a 4 grados centígrados o más?) Durante una semana más o menos y los gusanos saldrán de sus huevos y crecerán lo suficiente para los ojos?


Respuesta corta
T. solium La infección se puede identificar en la carne de cerdo mediante inspección visual.

Fondo
La etapa del ciclo de vida de la tenia. T. solium en cerdos se caracteriza por cisticercos, que es la etapa larvaria que consiste en un protoescólex (cabeza) de la tenia. Los humanos son el anfitrión definitivo, lo que significa que son la especie en la que el parásito completa su ciclo de vida, alcanza la edad adulta y es capaz de producir huevos.

Las larvas se pueden observar en la carne de cerdo y la cisticercosis generalmente se identifica durante el sacrificio cuando se pueden ver quistes en músculos u órganos (Fig. 1).


Figura 1. T. solium cisticercos. (A): como se ve en la carne de cerdo infectada. (B): extirpado en una placa de Petri. El punto blanco de cada quiste corresponde al escólex. Fuente: García et al. (2011)

No es hasta que estos cisticercos son ingeridos por los humanos que la tenia comienza a desarrollarse completamente hasta convertirse en una tenia de metros de largo, cuando entra en la siguiente y última etapa de su ciclo de vida (Fig. 2).


Figura 2. Tenia ciclo vital. Fuente: CDC

Por lo tanto, dejar la carne en el refrigerador no inducirá el crecimiento, ya que se necesita un ser humano para inducir el crecimiento del protoescólex en la tenia madura.

Referencia
García et al., Lanceta (2011): 362 (9383): 547-56


DATOS SOBRE LOS CERDOS Y EL CERDO Por qué no debemos consumir carne de cerdo

El cerdo es un alimento muy popular entre la mayoría de los cristianos. Sin embargo, no saben que el Eterno (יהוה) en el que profesan creer había condenado el consumo de carne de cerdo. La condena se basó en algunos principios biológicos muy sólidos. Aquí hay algunos datos sobre la carne de cerdo que demuestran que es un alimento muy poco saludable para comer.

  • Un cerdo es una verdadera tripa de basura. Comerá cualquier cosa, incluyendo orina, excrementos, suciedad, carne animal en descomposición, gusanos o vegetales en descomposición. Incluso comerán los crecimientos cancerosos de otros cerdos o animales.
  • La carne y la grasa (en esas tiras de tocino "bonitas") de un cerdo absorbe las toxinas como una esponja. Su carne puede ser 30 veces más tóxica que la de ternera o venado.
  • Cuando se come carne de res o venado, se necesitan de 8 a 9 horas para digerir la carne, por lo que las pequeñas toxinas que contiene la carne se introducen lentamente en nuestro sistema y el hígado puede filtrarlas. Pero cuando se come carne de cerdo, solo se necesitan 4 horas para digerir la carne. De esta manera, obtenemos un nivel mucho más alto de toxinas en un tiempo más corto.
  • A diferencia de otros mamíferos, un cerdo no suda ni transpira. La transpiración es un medio por el cual se eliminan las toxinas del cuerpo. Dado que un cerdo no suda, las toxinas permanecen dentro de su cuerpo y en la carne.
  • Los cerdos y los cerdos son tan venenosos que difícilmente se pueden matar con estricnina u otros venenos.
  • Los agricultores a menudo encierran a los cerdos dentro de un nido de serpientes de cascabel porque los cerdos se comen a las serpientes y, si son mordidos, no serán dañados por el veneno.
  • Cuando se mata a un cerdo, los gusanos y los insectos toman su carne más pronto y más rápido que la carne de otros animales. En unos días, la carne de cerdo se llena de gusanos.
  • Los cerdos y los cerdos tienen más de una docena de parásitos como tenias, trematodos, gusanos y triquinas. No existe una temperatura segura a la que se pueda cocinar la carne de cerdo para garantizar la muerte de todos estos parásitos, sus quistes y huevos.
  • La carne de cerdo tiene el doble de grasa que la carne de res:
    -Un chuletón de 3 oz contiene 8,5 gramos de grasa.
    -Una chuleta de cerdo de 3 oz contiene 18 gramos de grasa.
    -Una costilla de res de 3 oz tiene 11,1 gramos de grasa.
    -Una costilla de cerdo de 3 onzas tiene 23,2 gramos de grasa.
  • Las vacas tienen un sistema digestivo complejo, con cuatro estómagos. Por lo tanto, se necesitan más de 24 horas para digerir su dieta vegetariana, lo que hace que su comida se purifique de toxinas. Por el contrario, el estómago de los cerdos sólo tarda unas 4 horas en digerir su mala dieta, convirtiendo su comida tóxica en carne.
  • Los cerdos son portadores de unas 30 enfermedades que pueden transmitirse fácilmente a los humanos.
  • El gusano triquinas de los cerdos es microscópicamente pequeño y una vez ingerido puede alojarse en nuestros intestinos, músculos, médula espinal o cerebro. Esto resulta en la enfermedad de la triquinosis. Los síntomas a veces faltan, pero cuando están presentes se confunden con otras enfermedades, como fiebre tifoidea, artritis, reumatismo, gastritis, EM, meningitis, problemas de la vesícula biliar o alcoholismo agudo.
  • El cerdo es tan venenoso y asqueroso, que la naturaleza tuvo que prepararle una línea de alcantarillado o un canal que corría por cada pata con una salida hasta la planta del pie. De este agujero rezuma pus y suciedad, su cuerpo no puede pasar a su sistema lo suficientemente rápido.
    Algo de este pus se mete en la carne del cerdo (¿alguien quiere cerdo y manitas de cerdo?)

Hay otras razones basadas en hechos biológicos que podrían enumerarse para mostrar por qué no se deben comer cerdos y cerdos. Pero un verdadero cristiano solo debería necesitar una razón por la cual no comer este tipo de comida y es porque el Eterno (יהוה) lo prohibió. Aquellos que dicen que Yeshua el Mesías abolió la ley que condenaba la carne de cerdo están motivados por su estómago, no por las Escrituras. Los problemas con la carne de cerdo son biológicos y el Mesías nunca cambió las leyes de la biología.
Del & # 8220Covenant Messenger & # 8221 (2007) & # 8211 Fuente de créditos de CM como Noticias Internacionales para su Salud.
En el original:
El Eterno (יהוה) aparece como & # 8216 Dios & # 8217 Yeshua aparece como & # 8216Jesus & # 8217 Messiah aparece como & # 8216Christ & # 8217
las Escrituras aparecen como la Biblia.

A menos que se indique lo contrario, todas las Escrituras son de Las Escrituras,
Copyright del Instituto para la Investigación de las Escrituras.
Usado con permiso.


Sí, la evidencia científica dice que comer cerdo causa cáncer

Lo que comemos nos está matando literalmente.


“Porque he aquí, el Señor vendrá en fuego, y sus carros como torbellino,
para convertir su ira con furor, y su reprensión con llamas de fuego.
16 Porque por fuego entrará el Señor en juicio, y por su espada, con toda carne.
y los muertos por el Señor serán muchos.
17 “Los que se santifican y se purifican para ir a los huertos, siguiendo a uno en medio, comer carne de cerdo y la abominación y los ratones, se acabarán juntos, declara el Señor. & # 8211 Isaías 66


Y el Señor habló a Moisés y Aarón, diciéndoles: 2 “Habla al pueblo de Israel y diles: Estos son los seres vivientes que podréis comer entre todos los animales que hay sobre la tierra. 3 Cualquier parte de la pezuña y de patas hendidas y rumia, entre los animales, puedes comer & # 8230 7 Y el cerdo, porque tiene la pezuña partida y las patas hendidas, pero no rumia, es inmundo para vosotros. 8 No comerás nada de su carney no tocarás sus cadáveres; te serán inmundos. -Levítico 11

“Y si obedeces fielmente la voz del Señor tu Dios, y cuidas todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, el Señor tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces la voz del Señor tu Dios & # 8230 58 “Si no tiene cuidado de cumplir todas las palabras de esta ley que están escritas en este libropara que temas este nombre glorioso y temible, el Señor tu Dios, 59 entonces el Señor traerá sobre ti y tu descendencia aflicciones extraordinarias, aflicciones severas y duraderas, y enfermedades graves y duraderas. 60 Y traerá sobre ti todas las enfermedades de Egipto, de las cuales temías, y se te pegarán. 61 También toda enfermedad y toda aflicción que no esté registrada en el libro de esta ley, el Señor traerá sobre ti hasta que seas destruido.

Un nuevo y sorprendente informe de la Organización Mundial de la Salud ha concluido que existe una clara evidencia científica de que comer carne procesada causa cáncer. En particular, la OMS mencionó específicamente productos de cerdo procesados ​​como tocino, salchichas y perros calientes. Por supuesto, para aquellos de nosotros que hemos estado investigando estas cosas durante mucho tiempo, esto no es exactamente una sorpresa. La comunidad de salud alternativa ha estado hablando de la evidencia de que la carne de cerdo causa cáncer durante décadas. Pero que la OMS salga y diga estas cosas públicamente es un gran problema.

La noticia de este nuevo informe llegó a los titulares de todo el mundo el lunes. Lo siguiente proviene de una historia en USA Today ...

Comiendo perros calientes, jamón y otras carnes procesadas pueden causar cáncer colorrectal, y comer carne roja "probablemente" puede causar cáncer, informó el lunes la agencia oncológica de la Organización Mundial de la Salud.

Kurt Straif, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, dijo que el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por comer carne procesada sigue siendo pequeño, pero aumenta con la cantidad consumida. El consumo de carne roja estaba relacionado con el cáncer colorrectal, de páncreas y de próstata, pero el vínculo no era tan fuerte, según el informe de la IARC.

“En vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global en la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública”, dijo Straif.

Y las cifras de las que habla la OMS son bastante sorprendentes.

Por ejemplo, la OMS dice que agregar solo un perrito caliente a su dieta por día aumenta significativamente su riesgo de cáncer colorrectal ...

Según los estudios citados en el informe de la OMS, por cada 50 gramos de carne procesada que alguien come por día, el equivalente a un poco más de un perrito caliente, el riesgo de cáncer colorrectal aumenta en un 18%.

En caso de que todavía no se haya hecho una idea, Cancer Research UK ha creado un gráfico muy pequeño para ayudarlo a descubrirlo ...

Una vez más, nada de esto es realmente "nuevo".

En los últimos años, algunas de las organizaciones más destacadas del mundo médico han estado hablando de este vínculo ...

Comer demasiada carne roja ya se ha relacionado con enfermedades cardíacas, varios tipos de cáncer y muerte prematura, pero nunca se ha clasificado oficialmente como un alimento que causa cáncer. En 2014, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la OMS, el mismo brazo de la organización que clasificó al herbicida glifosato como probablemente carcinógeno, citó estudios que vinculaban las carnes rojas y procesadas con el cáncer colorrectal, esofágico, de pulmón y de páncreas, diciendo que determinar la la conexión era una "alta prioridad".

Según el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, "Existe una fuerte evidencia de que comer muchos de estos alimentos [carne roja y procesada] aumenta el riesgo de cáncer de intestino". Los expertos estiman que la mitad de todos los casos de la enfermedad podrían prevenirse adoptando un estilo de vida más saludable.

Además, según la Escuela de Medicina de Harvard, recortar o reducir el consumo de carnes rojas puede ayudar a prolongar su vida hasta en un 20%. El estudio, publicado en el Archivos de Medicina Interna, encontró inequívocamente que las personas que comían la mayor cantidad de carne roja (especialmente carnes rojas procesadas) murió más joven, y con mayor frecuencia de enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Y la evidencia de que el cerdo es particularmente malo para nosotros es absolutamente abrumador. El siguiente es un extracto extendido de uno de mis artículos anteriores ...

Los estadounidenses tienen una historia de amor con la carne de cerdo. Consumimos cantidades masivas de tocino, jamón, salchichas, pepperoni, etc.

Pero, ¿es eso realmente saludable para nosotros?

La mayoría de las personas nunca se han detenido a considerar esto, pero deberían hacerlo. El siguiente es un extracto de un artículo titulado "La influencia adversa del consumo de carne de cerdo en la salud" por el profesor Hans-Heinrich Reckeweg ...

Es conocido el hecho de que la carne de cerdo provoca estrés y da lugar a intoxicaciones. Es obvio que esto no solo se aplica a las preparaciones de cerdo fresco como fiambres, nudillos, patas, costillas y chuletas, etc., sino también a los embutidos (jamón, tocino, etc.) y a los ahumados preparados para embutidos. .

El consumo de productos porcinos recién sacrificados provoca respuestas agudas, como inflamaciones del apéndice y vesícula biliar, cólicos biliares, catarro intestinal agudo, gastroenteritis con síntomas tifoideos y paratifoideos, así como eccema agudo, carbúnculos, abscesos sudoríparos y otros. Estos síntomas se pueden observar después de consumir embutidos (incluido el salami que contiene trozos de tocino en forma de grasa).

Y aquí hay algunas razones más por las que debería pensar dos veces antes de comer carne de cerdo ...

Un cerdo es una verdadera tripa de basura. Comerá cualquier cosa, incluyendo orina, excrementos, suciedad, carne animal en descomposición, gusanos o vegetales en descomposición. Incluso comerán los crecimientos cancerosos de otros cerdos o animales.

La carne y la grasa de un cerdo absorbe las toxinas como una esponja. Su carne puede ser 30 veces más tóxica que la de ternera o venado.

Cuando se come carne de res o venado, se necesitan de 8 a 9 horas para digerir la carne, por lo que las pequeñas toxinas que contiene la carne se introducen lentamente en nuestro sistema y el hígado puede filtrarlas. Pero cuando se come carne de cerdo, solo se necesitan 4 horas para digerir la carne. De esta manera obtenemos un nivel mucho más alto de toxinas en un tiempo más corto.

A diferencia de otros mamíferos, un cerdo no suda ni transpira. La transpiración es un medio por el cual se eliminan las toxinas del cuerpo. Dado que un cerdo no suda, las toxinas permanecen dentro de su cuerpo y en la carne.

Los cerdos y los cerdos son tan venenosos que difícilmente se pueden matar con estricnina u otros venenos. Los granjeros a menudo encierran a los cerdos dentro de un nido de serpientes de cascabel porque los cerdos se comen a las serpientes y, si los muerden, el veneno no los dañará.

Cuando se mata a un cerdo, los gusanos y los insectos toman su carne más pronto y más rápido que la carne de otros animales. En pocos días la carne de cerdo se llena de gusanos.

Los cerdos y los cerdos tienen más de una docena de parásitos, como tenias, trematodos, gusanos y triquinas. No existe una temperatura segura a la que se pueda cocinar la carne de cerdo para garantizar la muerte de todos estos parásitos, sus quistes y huevos.

La carne de cerdo tiene el doble de grasa que la carne de vacuno. Un chuletón de tres onzas contiene 8.5 gramos de grasa y una chuleta de cerdo de tres onzas contiene 18 gramos de grasa. Una costilla de res de tres onzas tiene 11.1 gramos de grasa y una costilla de cerdo de tres onzas tiene 23.2 gramos de grasa.

Las vacas tienen un sistema digestivo complejo, con cuatro estómagos. Por lo tanto, se necesitan más de 24 horas para digerir su dieta vegetariana, lo que hace que su comida se purifique de toxinas. Por el contrario, el único estómago de los cerdos tarda sólo unas cuatro horas en digerir su mala dieta, convirtiendo su comida tóxica en carne.

Los cerdos son portadores de unas 30 enfermedades que pueden transmitirse fácilmente a los humanos. Por eso Dios ordenó que ni siquiera tocáramos su cadáver. (Levítico 11: 8).

El gusano triquinas de los cerdos es microscópicamente pequeño y una vez ingerido puede alojarse en nuestros intestinos, músculos, médula espinal o cerebro. Esto resulta en la enfermedad de la triquinosis. Los síntomas a veces faltan, pero cuando están presentes se confunden con otras enfermedades, como fiebre tifoidea, artritis, reumatismo, gastritis, EM, meningitis, problemas de la vesícula biliar o alcoholismo agudo.

Lamentablemente, un número significativo de lectores responderá de manera muy negativa a este artículo.

Porque les encanta el cerdo y no quieren renunciar a él.

Y, por supuesto, la industria de la carne se movió muy rápidamente para poner en duda el informe de la OMS de hoy ...

Pero la industria de la carne se apresuró a desestimar la advertencia alegando que había sido "manipulada" y no se basaba en pruebas adecuadas.

La Dra. Betsy Booren, vicepresidenta de Asuntos Científicos del Instituto de la Carne de América del Norte, dijo: “Torturaron los datos para garantizar un resultado específico.

“Los seguidores de la dieta mediterránea comen el doble de la cantidad recomendada de carnes procesadas.

“Las personas en países donde se sigue la dieta mediterránea, como España, Italia y Francia, tienen una de las vidas más largas del mundo y una salud excelente.

Es de esperar que este artículo convenza a algunas personas, pero no espero que la mayoría lo haga.

La mayoría de las personas terminan creyendo exactamente lo que quieren creer, y eso incluye la verdad sobre la comida que se están metiendo en la cara.

Desafortunadamente, en los Estados Unidos hoy en día ni siquiera podemos confiar en las grandes corporaciones de alimentos para etiquetar sus productos con precisión. Solo mira lo que un nuevo estudio diferente descubrió recientemente ...

Algunos perros fueron etiquetados como libres de carne de cerdo, lo que es importante para ciertas religiones. pero se encontró que contenían carne de cerdo después de todo. Otros enumeraron solo un tipo de carne, pero incluyeron varios o no contenían todos los ingredientes enumerados.

Aún más grosero: Se encontró que el 2 por ciento de todas las muestras tenían rastros de ADN humano. Los perros vegetarianos fueron los que peor se encontraban, representando el 67 por ciento de los problemas de higiene y dos tercios del ADN humano encontrado.

La buena noticia: por muy malas que sean algunas marcas, existen algunas opciones confiables. El informe enumera el chorizo ​​de soja y los perros de maíz sin carne en Trader Joe's como opciones seguras para los vegetarianos, y Taveritte's, la marca 365 de Whole Foods, Aidell's, Hebrew National, Ball Park, Oscar Mayer y Johnsonville para los consumidores de carne.

Y el hecho de que su hot dog esté etiquetado como "vegetariano" no significa que no contenga carne. El siguiente es un extracto de un artículo reciente de Natural News ...

El hecho de que se encuentre ADN humano en los hot dogs podría significar que Bob volvió a caer en la picadora de carne. Sin embargo, lo más probable es que solo signifique que las personas que trabajan en estas líneas de alimentos no usan redes para la barba ni guantes. Es interesante que la mayoría de los problemas se encontraron en los perros vegetarianos, que se posicionan como más saludables que los perros calientes a base de carne. Aparentemente, los perros vegetarianos no son 100% vegetarianos porque también contienen algunas partes humanas.

Según el informe Clear Food, El 10% de los hot dogs vegetarianos contenían carne.. Lamentablemente, comida clara se niega a nombrar qué marcas fueron contaminadas!

Estamos en 2015 y, sin embargo, con todos nuestros avances tecnológicos, ¿ni siquiera podemos confiar en que nuestros alimentos no estén gravemente contaminados?

Ojalá tuviera mejores noticias para ti. Como estadounidenses, tenemos una historia de amor con la carne. Personalmente, no como cerdo, pero disfruto mucho la carne de res, el pavo, el pollo, etc. La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a comer carne varias veces al día, y la gran mayoría de nosotros nunca nos detenemos a pensar en el impacto en la salud. para que esto nos afecte a nosotros y a nuestras familias.

¿Crees que este nuevo informe de la OMS hará que la gente se detenga y reflexione sobre la basura que se están echando por la garganta a diario?


Análisis:

Estos mensajes y también videos compartidos en línea desde hace muchos años advierten a las personas que cuando se vierte Coca Cola (Coca-Cola) sobre cerdo crudo, hace que los gusanos salgan arrastrándose de la carne. Advierten a las personas que tengan cuidado con el consumo de carne de cerdo, que puede enfermarlos mucho cuando los parásitos del interior se ingieren junto con la carne. Aprendamos si dicha afirmación es realmente un hecho o no.

Fuente

Estos mensajes que advierten a las personas que la coca saca los gusanos escondidos dentro de la carne de cerdo cruda se han compartido en línea durante más de una década y también se compartieron inicialmente a través de correos electrónicos. Dijeron que cuando se agrega coca cola a la carne de cerdo cruda, sin cocer, después de 5 o 10 minutos, pequeños gusanos saldrán a la superficie de la carne.

Las afirmaciones en los mensajes parecen referirse a la triquinosis o triquiniasis, una enfermedad parasitaria causada por comer carne de cerdo cruda o poco cocida en este caso, cuando las larvas de una especie de gusano redondo Trichinella spiralis (comúnmente llamado gusano trichina) infecta a la víctima. Sin embargo, el parásito denominado & # 8220pork worm & # 8221 también se encuentra en animales carnívoros y omnívoros como roedores, caballos, osos, jabalíes, zorros, perros, lobos, focas, morsas y otros. Esta preocupación por la triquinosis surge principalmente cuando come carnes crudas, poco cocidas o carne de cerdo de baja calidad.

Videos de cerdo y coca cola

Algunas personas publicaron videos en línea (como el de este artículo) que afirman mostrar que han encontrado gusanos en la carne de cerdo cruda después de remojarla en Coca-Cola. No hay evidencia creíble que demuestre que la afirmación en cuestión es un hecho. Las afirmaciones de los videos son engaños, malas interpretaciones o & # 8216 hallazgos deliberados & # 8217, quizás utilizando carne de cerdo de mala calidad. Remojar la carne de cerdo o cualquier carne en coque durante horas juntos puede incluso sacar sus constituyentes químicos (o residuales) que pueden mostrarse como gusanos. También hay muchos otros videos que muestran que tal cosa no sucede.

Cocinar la carne de cerdo a temperaturas seguras mata a la mayoría de los gusanos, si los hay. Los CDC sugieren temperaturas de cocción seguras para varias carnes. Puede usar un termómetro para alimentos para medir la temperatura interna de la carne cocida. Además, a lo largo de los años, la prevalencia de la triquinosis ha disminuido considerablemente en los cerdos domésticos, también porque muchos países cuentan con programas de inspección de la carne.

El consumo de carne de cerdo está prohibido en algunas religiones. La carne de cerdo de cerdo doméstico se consume en todo el mundo porque es muy rica en tiamina (vitamina B1) y tiene un buen contenido de proteínas. No obstante, también debe tenerse en cuenta que la carne de cerdo tiene un alto contenido de colesterol y grasas saturadas.

Conclusión

Remojar la carne de cerdo cruda y cruda en cocaína no hace que salgan gusanos a la superficie, la afirmación, como tal, es una leyenda urbana que ha existido durante más de una década. Pero, por supuesto, hay que elegir carne de cerdo sana, de calidad higiénica y también asegurarse de cocinarla bien.


La alergia a la carne: el investigador identifica los cambios biológicos provocados por las picaduras de garrapatas

Un científico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia ha identificado cambios inmunológicos clave en personas que desarrollan repentinamente una reacción alérgica a la carne de mamíferos, como la carne de res. Su trabajo también proporciona un marco importante para que otros científicos investiguen esta extraña alergia recientemente descubierta causada por picaduras de garrapatas.

Los hallazgos de Loren Erickson, PhD, de la UVA y su equipo ofrecen información importante sobre por qué las personas sanas pueden disfrutar de la carne toda su vida hasta que una losa caliente de carne molida o un hot dog festivo del 4 de julio de repente se vuelven potencialmente mortales. Los síntomas de la alergia a la carne pueden variar desde urticaria leve hasta náuseas y vómitos hasta una anafilaxia grave, que puede provocar la muerte.

"No sabemos qué tiene la picadura de garrapata que causa la alergia a la carne. Y, en particular, no hemos entendido realmente la fuente de las células inmunes que producen los anticuerpos que causan las reacciones alérgicas", explicó Erickson. "No hay forma de prevenir o curar esta alergia alimentaria, por lo que primero debemos comprender el mecanismo subyacente que desencadena la alergia para poder diseñar una nueva terapia".

Entendiendo la alergia a la carne

Las personas que desarrollan la alergia en respuesta a la picadura de la garrapata Lone Star a menudo tienen que dejar de comer carne de mamíferos, incluida la carne de res y cerdo, por completo. Incluso los alimentos que no parecen contener carne pueden contener ingredientes a base de carne que desencadenan la alergia. Eso significa que las personas que padecen alergia a la carne deben estar muy atentas. (Para conocer la experiencia de una persona con la alergia a la carne, visite el blog Making of Medicine de UVA).

La alergia fue descubierta por primera vez por Thomas Platts-Mills, MD, de UVA, un alergólogo que determinó que las personas sufrían reacciones a un azúcar llamado alfa-gal que se encuentra en la carne de mamíferos. Sin embargo, no se ha comprendido exactamente lo que está sucediendo dentro del cuerpo. El trabajo de Erickson, junto con el de otros en UVA, está cambiando eso.

El equipo de Erickson en el Departamento de Microbiología, Inmunología y Biología del Cáncer de la UVA ha descubierto que las personas con alergia a la carne tienen una forma distintiva de células inmunitarias conocidas como células B, y las tienen en gran número. Estos glóbulos blancos producen anticuerpos que liberan sustancias químicas que provocan la reacción alérgica a la carne.

Además, Erickson, miembro del Centro de Inmunología Carter de la UVA, ha desarrollado un modelo de ratón de la alergia a la carne para que los científicos puedan estudiar la misteriosa alergia con mayor eficacia.

"Este es el primer modelo clínicamente relevante que conozco, así que ahora podemos ir y hacer muchas de estas preguntas importantes", dijo. "De hecho, podemos usar este modelo para identificar las causas subyacentes de la alergia a la carne que pueden informar los estudios en humanos. Por lo tanto, es una especie de ida y vuelta de experimentos que se pueden hacer en modelos animales que no se pueden hacer en humanos. Pero se pueden identificar los posibles mecanismos que podrían conducir a nuevas estrategias terapéuticas para que podamos volver a los sujetos humanos y probar algunas de esas hipótesis ".


Cronología

Italia, Austria-Hungría, España, Alemania, Rumania, Grecia y Dinamarca prohibieron la importación de carne de cerdo estadounidense alegando la presencia de triquinas.

El Departamento de Estado de EE. UU. Emitió consultas a la industria porcina sobre la seguridad de la carne.

Se realizó un estudio microscópico de productos porcinos para detectar triquinas en Atlanta, Boston, Chicago, Montreal y Washington, D.C.

La Oficina de Industria Animal y la División de Inspección de Carne de rsquos comenzaron el examen microscópico para la detección de triquinas en la carne de cerdo que se exportará a los países que requieran dicha inspección.

Charles W. Stiles no encontró evidencia en Alemania de que los casos de triquinosis se originaran en carne de cerdo estadounidense, pero determinó que la inspección microscópica era inadecuada.

Se interrumpió la inspección microscópica de la carne de cerdo.

B. H. Ransom descubrió que las triquinas en la carne de cerdo podían destruirse mediante refrigeración a 5 ° F durante 20 días.

El Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) informó de la destrucción de triquinas por refrigeración de carne de cerdo infectada como medida de control de la triquinosis.

Ransom y Benjamin Schwartz establecieron definitivamente que una temperatura de 137 ° F era suficiente para la destrucción de triquinas.

1920-21

Schwartz demostró que la vitalidad de las triquinas podría destruirse con dosis masivas de rayos X.

Schwartz ideó un método para preparar antígeno de triquinas sin tejido muscular y lo probó en cerdos infectados experimentalmente con triquinas.

Schwartz inició una investigación para determinar la frecuencia actual de Trichinella spiralis Infección porcina en los Estados Unidos.

El Laboratorio de Parasitología de Beltsville inició un nuevo proyecto para investigar la eficacia de los procedimientos actuales de inspección de la carne diseñados para detectar e inactivar las larvas de Trichinella spiralis en productos porcinos.

Se preparó un nuevo antígeno que contenía los productos metabólicos de las larvas de triquina vivas y se ensayó en cerdos mediante el método intracutáneo.

Las investigaciones de triquinas en cerdos confirmaron que más cerdos alimentados con basura estaban infectados y albergaban infecciones más graves que los cerdos alimentados con cereales.

L. A. Spindler, en cooperación con O. G. Hankins del Laboratorio de Carnes de la División de Ganadería, demostró que la deshidratación de la carne de cerdo que contiene triquinas viables a un nivel de humedad del 3 por ciento a temperaturas de 102 a 120 ° F mataría a todos los parásitos.

Spindler informó que la rápida deshidratación del cerdo triquinoso redujo el punto de muerte térmica de los parásitos.

1953-1954

Los estados aprobaron leyes contra la alimentación de cerdos con basura cruda, en un esfuerzo por controlar el exantema vesicular de la enfermedad viral. Como resultado de estas medidas, la infección por triquinas disminuyó drásticamente. http://www.aphis.usda.gov/vs/trichinae/docs/fact_sheet.htm

1968-1969

John S. Andrews con D. E. Zinter y N. E. Schultz probaron una técnica de digestión de muestras agrupadas desarrollada en 1967 por W. J. Zimmermann de la Universidad Estatal de Iowa diseñada para facilitar el examen de triquinas de todos los cerdos sacrificados en mataderos modernos con capacidad de sacrificio de alta velocidad. Este procedimiento es ahora el estándar mundial para la recuperación de larvas del músculo de todos los animales y el método obligatorio para la inspección de la carne en los países donde se requiere inspección (por ejemplo, la Unión Europea).

K. D. Murrell y Gerhard A. Schad, Universidad de Pensilvania, en un estudio epidemiológico, proporcionaron evidencia de que la triquinosis porcina era más prevalente en los cerdos del noreste de los Estados Unidos de lo que se pensaba anteriormente, especialmente en los sistemas de producción que alimentan el desperdicio de alimentos.

J. Ralph Lichtenfels y Murrell, utilizando el microscopio electrónico de barrido, examinaron las tres & rdquospecies & rdquo de Trichinella spiralis que se informó que eran distinguibles por motivos morfológicos. Sus resultados demostraron que este enfoque no era confiable.

Murrell y Schad investigaron el papel de los animales silvestres como huéspedes reservorios de Trichinella spiralis, y encontró una prevalencia relativamente alta en la vida silvestre en la región del Atlántico Medio de los Estados Unidos, especialmente en osos negros en Pensilvania. Es importante destacar que los aislamientos de Trichinella se encontró que incluían tanto Trichinella spiralis, y otro genotipo que, a diferencia de Trichinella spiralis, tuvo una infectividad muy baja en cerdos.

1982-1985

Anthony Kotula, Laboratorio de Ciencias de la Carne del Centro de Investigación Agrícola de Beltsville (BARC), Murrell y H. R. Gamble, Instituto de Parasitología Animal, desarrollaron nuevas curvas de muerte térmica para Trichinella spiralis trichinae en la carne de cerdo, que se convirtió en el estándar para las recomendaciones del USDA sobre cocción y congelación para la desvitalización de la carne de cerdo para consumo doméstico y para el procesamiento comercial de carne de cerdo.

1985-1987

Gamble y Murrell desarrollan un método serológico (ELISA) para detectar anti-Trichinella Anticuerpo en cerdos utilizando un producto secretor / excretor (EE) altamente específico de la fase larvaria del músculo. Esto superó los problemas de falta de especificidad y baja sensibilidad que afectan a todas las pruebas serológicas existentes. Se emitió una patente de EE. UU. Para este antígeno. Sigue siendo el estándar de oro internacional para el inmunodiagnóstico y fue la base de varias pruebas comerciales que se utilizan ampliamente. Posteriormente, Gamble desarrolló un procedimiento molecular para producir antígenos de diagnóstico recombinantes y un anticuerpo monoclonal para pruebas de diagnóstico específicas.

Murrell y H. P. Marti del Instituto de Parasitología Animal, descubrieron que el mecanismo de protección inmunológica más importante en los cerdos contra Trichinella spiralis está mediada por anticuerpos y ataca a las larvas recién nacidas que migran en el torrente sanguíneo. Murrell, Marti y Gamble finalmente obtuvieron una patente estadounidense para una vacuna basada en los antígenos de las larvas recién nacidas.

Murrell y R. J. Brake del Laboratorio Nacional Sandia del Departamento de Energía de EE. UU. Determinaron la dosis de irradiación gamma para matar Trichinella spiralis larvas de músculo. Estos eran los datos que necesitaban tanto el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del USDA como la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. Para emitir las primeras aprobaciones para la irradiación de carnes rojas para el control de patógenos.

1986-1987

Schad, David A. Leiby de la Universidad de Pennsylvania y Murrell demostraron en condiciones tanto naturales como experimentales en la granja el importante papel de las ratas en la transmisión Trichinella spiralis para criar cerdos. John B. Dame, F. Stringfellow y Murrell, utilizando nuevas herramientas moleculares, demostraron que Trichinella spiralis se intercambió entre animales salvajes y cerdos de granja y ratas que rodean las granjas infectadas, lo que subraya el papel que desempeñan los huéspedes reservorios en la epidemiología de la triquinelosis. En estudios experimentales llevados a cabo en Illinois, R. Hanbury, P. Dobey y Murrell demostraron que el canibalismo en la granja también es un modo importante de transmisión, incluso cuando se controlan las ratas.

Dame y Murrell identificaron marcadores genéticos que distinguían genotipos de Trichinella que variaba en su infectividad a los cerdos. Más tarde, el Centro Internacional de Referencia de Trichinella en Roma determinó que un aislado de osos era una nueva especie, y fue nombrado Trichinella murrelli. This species, although poorly infective for pigs, is considered to be the most common species in wild animals in North America and responsible for most human cases derived from game meat.

1987-1990

Gamble and colleagues at Texas A&M University worked with USDA&rsquos Food Safety and Inspection Service to validate the safety of commercial methods for the production of dry cured hams.

1988 to present

Gamble, and later Hill, worked with USDA&rsquos Agricultural Marketing Service in establishing and maintaining training and quality assurance programs for carcass testing used to support U.S. exports of horsemeat (1988-2004) and pork (1996 to present).

Dante Zarlenga (API) and Gamble published the first sequencing data on diagnostic antigens for Trichinella spiralis. This work was subsequently taken up by many other researchers.

1990 to present

Researchers including Gamble and Hill supported national surveys for Trichinella (under the APHIS National Animal Health Monitoring Surveys) to document the decline and absence in Trichinella infection in conventionally raised pigs in the U.S. This information has been important in assuring the safety of U.S. pork when establishing trade agreements.

Murrell and Lichtenfels, with collaborators Edoardo Pozio and Giuseppe La Rosa of the International Trichinella Reference Center in Rome, made a substantial advancement in the control of trichinellosis by applying biochemical and biological methods to completely revise the systematics of the genus Trichinella. This clarified many puzzling observations on the biology of Trichinella and greatly enhanced understanding of the disease&rsquos epidemiology, especially the identification of those few species (particularly Trichinella spiralis) which are the greatest risk for infection of pigs.

Zarlenga and colleagues introduced a multiplex PCR method that unequivocally differentiated the genotypes of Trichinella, particularly the encapsulated and unencapsultaed types. This method is the basic tool now in use world wide to distinguish Trichinella species.

1999-2000

Gamble, working with colleagues in the International Commission on Trichinellosis, developed the first in a series of guidelines on control of trichinellosis, establishing a consensus of international experts. Additional guidelines were subsequently developed and serve as references for international authorities such as the Codex Alimentarius and the World Organization for Animal Health.

Gamble and Christian Kapel of Denmark conducted a series of comparative studies in pigs on infectivity and antibody responses to Trichinella spiralis and several sylvatic species of Trichinella. The results showed that sylvatic species from North America have very low infectivity, and therefore, have a low risk for spillover to pigs with outdoor exposure.

Gamble and David G. Pyburn of USDA's Animal and Plant Health Inspection Service developed in collaboration with the U.S. pork producers a certification program to farms that achieve a designation as Trichinella-free.

Zarlenga, Benjamin Rosenthal, Eric P. Hoberg, Pozio, and La Rosa published a ground-breaking paper on the evolution and biogeography of the genus Trichinella.

Dolores E. Hill and colleagues determined the viability and infectivity of Trichinella spiralis in frozen horse muscle. Infected horse meat has been the infection source for a number of trichinellosis outbreaks, particularly in Europe one outbreak in Paris was attributed to exported horse meat from the U.S. infected with Trichinella murrelli.

Rosenthal, Zarlenga, and colleagues published a study on the genetics of Trichinella spiralis that explains the role of humans in dispersing Trichinella spiralis throughout the world.

Hill and collaborators conducted an international ring trial to evaluate the specificity and sensitivity of the ELISA-ES antigen diagnostic test for pig infections. The results demonstrated that the test was very robust, accurate, and reproducible.

Hill and colleagues found that Trichinella spiralis does not survive in an independent sylvatic cycle, which has important implications for assessing the risk of Trichinella spiralis infecting pigs raised in extensive systems.

Zarlenga, in an international collaboration, published a draft genome of Trichinella spiralis, an important advance in understanding the biology of this parasite.


Trichinosis parasite gets DNA decoded

Scientists have decoded the DNA of the parasitic worm that causes trichinosis, a disease linked to eating raw or undercooked pork or carnivorous wild game animals, such as bear and walrus.

After analyzing the genome, investigators at Washington University School of Medicine in St. Louis and their collaborators report they have identified unique features of the parasite, Trichinella spiralis, which provide potential targets for new drugs to fight the illness. The research is published online Feb. 20 in Nature Genetics.

While trichinosis is no longer a problem in the United States -- fewer than a dozen cases are reported annually -- an estimated 11 million people worldwide are infected. Current treatments are effective only if the disease is diagnosed early.

"It takes less than two weeks for the larvae to travel from the intestine to muscle, where they live," says lead author Makedonka Mitreva, PhD, research assistant professor of genetics at Washington University's Genome Center. "Once the worms invade the muscle, drugs are less effective. While the disease is rarely deadly, patients often live for months or years with chronic muscle pain and fatigue until the worms eventually die."

Today, trichinosis occurs most often in areas of Asia and Eastern Europe where pigs are sometimes fed raw meat, and meat inspections are lax.

The new research also has implications far beyond a single parasitic disease, the researchers say. T. spiralis is just one of many thousands of parasitic roundworms called nematodes that, according to the World Health Organization, infect 2 billion people worldwide, severely sickening 300 million. Other species of parasitic nematodes cause diseases in pets and livestock and billions of dollars of crop losses annually.

Among nematodes, T. spiralis diverged early, some 600-700 million years before the crown species, C. elegans, a model organism used in research laboratories. To date, the genomes of 10 nematodes, including five parasitic worms, have been decoded. The latest addition of the T. spiralis genome now allows scientists to compare species that span the phylum.

"T. spiralis occupies a strategic position in the evolutionary tree of nematodes, which helps fill in important knowledge gaps," explains senior author Richard K. Wilson, PhD, director of Washington University's Genome Center and professor of genetics. "By comparing nematode genomes, we have identified key molecular features that distinguish parasitic nematodes, raising the prospect that a single targeted drug may be effective against multiple species."

Over all, the genome of T. spiralis is smaller than that of C. elegans. It has 15,808 genes, compared to C. elegans' 20,000.

Moreover, about 45 percent of T. spiralis genes appear to be novel. These genes have not been found in other organisms and are not listed in public gene databases. The researchers say the worm's early evolutionary split or its distinctive lifestyle -- it can't survive outside the body -- may account for this extensive collection of enigmatic genes.

The researchers also found 274 families of proteins that are conserved among all nematodes and that do not exist in other organisms, including humans. Furthermore, they identified 64 protein families that are exclusive to parasitic nematodes.

"This provides opportunities for scientists to dig deeper into the distinctive features of parasitic nematodes that can be targeted with new drugs," Mitreva says. "If those drugs target molecular features unique to parasitic worms, it is more likely the side effects of those drugs will be minimal in humans."

The research is supported by the National Human Genome Research Institute and the National Institute of Allergy and Infectious Diseases, both of the National Institutes of Health.

Collaborators include scientists at Washington State University, the U.S. Department of Agriculture, Cornell University and Divergence, Inc.

Story Source:

Materials provided by Washington University School of Medicine. Note: Content may be edited for style and length.


Trichinella species, the smallest nematode parasite of humans, has an unusual lifecycle, and are one of the most widespread and clinically important parasites in the world. [2] The small adult worms mature in the small intestine of a definitive host, such as a pig. Each adult female produces batches of live larvae, which bore through the intestinal wall, enters the blood (to feed on it) and lymphatic system, and are carried to striated muscle. Once in the muscle, they encyst, or become enclosed in a capsule. Humans can become infected by eating infected pork, horsemeat, or wild carnivores such as fox, cat, hyena or bear. [2]

Morphology Edit

Males of T. spiralis measure between 1.4 and 1.6 mm long, and are more flat anteriorly than posteriorly. The anus can be found in the terminal end, and they have a large copulatory pseudobursa on each side. [2] The females of T. spiralis are about twice the size of the males, and have an anus found terminally. The vulva is located near the esophagus. The single uterus of the female is filled with developing eggs in the posterior portion, while the anterior portion contains the fully developed juveniles. [2]

Trichinella spiralis can live the majority of its adult life in the intestines of humans. To begin its lifecycle, T. spiralis adults invade the intestinal wall of a pig, and produce larvae that invade the pig's muscles. The larval forms are encapsulated as a small cystic structure within a muscle cell of the infected host. When another animal (perhaps a human) eats the infected meat, the larvae are released from the nurse cells in the meat (due to stomach pH), and migrate to the intestine, where they burrow into the intestinal mucosa, mature, and reproduce. [3] Juveniles within nurse cells have an anaerobic or facultative anaerobic metabolism, but when they become activated, they adopt the aerobic metabolism characteristics of the adult. [2]

Mujer Trichinella worms live for about six weeks, and in that time can produce up to 1,500 larvae when a spent female dies, she passes out of the host. The larvae gain access to the circulation and migrate around the body of the host, in search of a muscle cell in which to encyst. [3] The migration and encystment of larvae can cause fever and pain, brought on by the host inflammatory response. In some cases, accidental migration to specific organ tissues can cause myocarditis and encephalitis that can result in death.

Nurse cell formation Edit

This nematode is a multicellular parasite that lives within a single muscle cell, which it extensively modifies according to its own requirements. [4]

Nurse cell formation in skeletal muscle tissue is mediated by the hypoxic environment surrounding the new vessel formation. [5] The hypoxic environment stimulates muscle cells in the surrounding tissue to upregulate and secrete angiogenic cytokines, such as vascular endothelial growth factor (VEGF). This allows the migrating T. spiralis larva to enter the myocyte and induce the transformation into the nurse cell. VEGF expression is detected surrounding the nurse cell immediately after nurse cell formation, and the continued secretion of VEGF can maintain the constant state of hypoxia. [6] [7]

The first symptoms may appear between 12 hours and two days after ingestion of infected meat. The migration of adult worms in the intestinal epithelium can cause traumatic damage to the host tissue, and the waste products they excrete can provoke an immunological reaction. [2] The resulting inflammation can cause symptoms such as nausea, vomiting, sweating, and diarrhea. Five to seven days after the appearance of these symptoms, facial edema and fever may occur. Ten days following ingestion, intense muscular pain, difficulty breathing, weakening of pulse and blood pressure, heart damage, and various nervous disorders may occur, eventually leading to death due to heart failure, respiratory complications, or kidney malfunction, all due to larval migration. [2]

In pigs, infection is usually subclinical, but large worm burdens can be fatal in some cases. [8]

Muscle biopsy may be used for trichinosis detection. Several immunodiagnostic tests are also available. Typically, patients are treated with either mebendazole or albendazole, but efficacy of such products is uncertain. Symptoms can be relieved by use of analgesics and corticosteroids. [2]

In pigs, ELISA testing is possible as a method of diagnosis. Anthelmintics can treat and prevent Trichinella infections. [8]

Trichinosis (trichinellosis) is a disease caused by tissue-dwelling roundworms of the species Trichinella spiralis. In the United States, the national trichinellosis surveillance system has documented a steady decline in the reported incidence of this disease. During 1947 to 1951, a median of 393 human cases was reported annually, including 57 trichinellosis-related deaths. During 1997–2001, the incidence in the US decreased to a median of 12 cases annually, with no reported deaths. The decrease was largely due to improved compliance with standards and regulations by commercial pork producers. [9]

In the United States, Congress passed the Federal Swine Health Protection Act, restricting the use of uncooked garbage as feed stock for pigs, and creating a voluntary Trichinae Herd Certification Program. [9] The Trichinae Herd Certification Program is a voluntary pre-slaughter pork safety program that provides documentation of swine management practices to minimize Trichinella exposure. The goal of the program is to establish a system under which pork production facilities that follow good production practices might be certified as Trichinella-safe. [10] In addition to the reduction in Trichinella prevalence in commercial pork, processing methods also have contributed to the dramatic decline in human trichinellosis associated with pork products. [ citation needed ] Through the U.S. Code of Federal Regulations, the USDA has created guidelines for specific cooking temperatures and times, freezing temperatures and times, and curing methods for processed pork products to reduce the risk of human infection from Trichinella contaminated meat. [9] Pork products meeting these guidelines are designated certified pork. [ citation needed ]

It was reported in 2005 that the prevalence of human infections from Trichinella spiralis was low in the United States, despite nonexistent meat inspection with respect to trichinella. This was due to strict enforcement of the regulations applying to large meat production facilities: most cases have been from raw or undercooked meat from game animals. [11]

Also reported in 2005, the rate of infection from Trichinella spiralis was significantly higher in people living in parts of Europe, Asia, and Southeast Asia than in the United States. However, EU nations employ several strategies for detecting meat infected with Trichinella spiralis. If tests are consistently negative, then a trichinella-free designation is applied to a given meat supply. Rare outbreaks still occur despite this rigorous system: France, Italy, and Poland have reported outbreaks due to eating raw horsemeat. At that time, the parasite was considered endemic in Japan and China, while Korea had recently reported its first human cases of trichinosis. [11]

In most abattoirs, the diaphragms of pigs are routinely sampled to detect Trichinella infections. [8]

Post-slaughter human exposure is also preventable by educating consumers on simple steps that can be taken to kill any larvae that can potentially be in meat bought at the local supermarket. Freezing meat in an average household freezer for 20 days before consumption will kill some species of Trichinella. Cooking pork products to a minimum internal temperature of 160 °F (72 °C) will kill most species, and is the best way to ensure the meat is safe to eat. [12]

It was reported in 2009 that political and economic changes had caused an increase in the prevalence and incidence rates of this parasite in many former eastern European countries due to weakened veterinary control on susceptible animals. [13] This complicated the meat trade industry within European Union countries, and exportation of pork outside the EU. [13] As a result, the European Union and some associated countries implemented a Trichinella monitoring program for pigs, horses, wild boar, and other wildlife species while the European Commission implemented a new regulation to control Trichinella in meat in order to improve food safety for European consumers [13]

Illegal pork importation from places with low safety standards allows the spread of the parasite from endemic to nonendemic countries. [13] Illegal importation and new food practices and dishes including raw meat have resulted in human trichinosis outbreaks in many European countries, including Denmark, Germany, Italy, Spain, and the United Kingdom. [13]

The economic cost of detecting trichinosis can be another cost burden. In 1998, a rough global cost estimate was $3.00 per pig to detect the parasite. [13] At the same time, in the 15 countries comprising the European Union in 1998, about 190 million pigs were killed in slaughterhouses annually, leading to an estimated economic impact of testing of about $570 million per year. [13] However, depending on the size of the specific slaughterhouse, the actual costs could be more than an order of magnitude smaller (i.e. less than .30 per pig). [13]

los Trichinella spiralis draft genome became available in March, 2011. [14] The genome size was 58.55 Mbp with an estimated 16,549 genes. [15] The T. spiralis genome is the only known nematode genome to be subject to DNA methylation, [16] an epigenetic mechanism that was not previously thought to exist in nematodes.


Hazards and Diseases

Prevalence in Pigs

Trichinella prevalence in pigs varies from country to country, and regionally within countries. The lowest prevalence rates in domestic swine are found in countries where meat inspection programs have been in place for many years (including, in particular, countries of the European Union (EU)). In some instances, countries with long-standing inspection programs consider themselves free from Trichinella in domestic swine. In countries of eastern Europe, higher prevalence rates of Trichinella have been reported in pigs and this is supported by higher numbers of cases of human trichinellosis. Increased prevalence of Trichinella infection in pigs in some of the Balkan countries is the result of changes from large government run farms to small holdings where pigs are raised outdoors. In the US, no formal inspection programs have been used to control Trichinella in pigs. However, changes in the pork industry which focus on confinement housing and other measures of biosecurity have essentially eliminated this infection from the domestic pork supply.

Only sporadic information is available on the prevalence of trichinellosis in South America, Africa, and Asia, but these limited reports suggest high infection rates occur in pigs in some countries. For example, in rural areas of China where pigs are raised outdoors in uncontrolled environments, pig infection rates can be 50% or higher.


Contents

The great majority of trichinosis infections have either minor or no symptoms and no complications. [9] The two main phases for the infection are enteral (affecting the intestines) and parenteral (outside the intestines). The symptoms vary depending on the phase, species of Trichinella, quantity of encysted larvae ingested, age, sex, and host immunity. [10]

Enteral phase Edit

A large burden of adult worms in the intestines promotes symptoms such as nausea, heartburn, dyspepsia, and diarrhea from two to seven days after infection, while small worm burdens generally are asymptomatic. Eosinophilia presents early and increases rapidly. [11]

Parenteral phase Edit

The severity of symptoms caused by larval migration from the intestines depends on the number of larvae produced. As the larvae migrate through tissue and vessels, the body's inflammatory response results in edema, muscle pain, fever, and weakness. A classic sign of trichinosis is periorbital edema, swelling around the eyes, which may be caused by vasculitis. Splinter hemorrhage in the nails is also a common symptom. [12]

They may very rarely cause enough damage to produce serious neurological deficits (such as ataxia or respiratory paralysis) from worms entering the central nervous system (CNS), which is compromised by trichinosis in 10–24% of reported cases of cerebral venous sinus thrombosis, a very rare form of stroke (three or four cases per million annual incidence in adults). [13] Trichinosis can be fatal depending on the severity of the infection death can occur 4–6 weeks after the infection, [14] and is usually caused by myocarditis, encephalitis, or pneumonia. [15]

The classical agent is T. spiralis (found worldwide in many carnivorous and omnivorous animals, both domestic and sylvatic (wild), but seven primarily sylvatic species of Trichinella also are now recognized:

Species and characteristics Edit

    is most adapted to swine, most pathogenic in humans, and is cosmopolitan in distribution. [citation needed] is the second-most common species to infect humans it is distributed throughout Europe, Asia, and northern and western Africa, usually in wild carnivores, crocodiles, birds, wild boar, and domesticated pigs. [citation needed]
  • T. murrelli also infects humans, especially from black bear meat it is distributed among wild carnivores in North America. [citation needed] , which has a high resistance to freezing, is found in the Arctic and subarctic regions reservoir hosts include polar bears, Arctic foxes, walruses, and other wild game. [citation needed]
  • T. nelsoni, found in East African predators and scavengers, has been documented to cause a few human cases.
  • T. papuae infects both mammals and reptiles, including crocodiles, humans, and wild and domestic pigs this species, found in Papua New Guinea and Thailand, is also nonencapsulated. [dieciséis]
  • T. pseudospiralis infects birds and mammals, and has demonstrated infection in humans [17] it is a nonencapsulated species.
  • T. zimbabwensis can infect mammals, and possibly humans this nonencapsulated species was detected in crocodiles in Africa. [1]

Taxonomy Edit

  • Kingdom: Animalia
  • Phylum: Nematoda
  • Class: Adenophorea
  • Order: Trichurida
  • Family: Trichinellidae
  • Genus: Trichinella

Lifecycle Edit

The typical lifecycle for T. spiralis involves humans, pigs, and rodents. A pig becomes infected when it eats infectious cysts in raw meat, often porcine carrion or a rat (sylvatic cycle). A human becomes infected by consuming raw or undercooked infected pork (domestic cycle). In the stomach, the cysts from infected undercooked meat are acted on by pepsin and hydrochloric acid, which help release the larvae from the cysts into the stomach. [10] The larvae then migrate to the small intestine, and burrow into the intestinal mucosa, where they molt four times before becoming adults. [10]

Thirty to 34 hours after the cysts were originally ingested, the adults mate, and within five days produce larvae. [10] Adult worms can only reproduce for a limited time, because the immune system eventually expels them from the small intestine. [10] The larvae then use their piercing mouthpart, called the "stylet", to pass through the intestinal mucosa and enter the lymphatic vessels, and then enter the bloodstream. [18]

The larvae travel by capillaries to various organs, such as the retina, myocardium, or lymph nodes however, only larvae that migrate to skeletal muscle cells survive and encyst. [14] The larval host cell becomes a nurse cell, in which the larva will be encapsulated, potentially for the life of the host, waiting for the host to be eaten. The development of a capillary network around the nurse cell completes encystation of the larva. Trichinosis is not soil-transmitted, as the parasite does not lay eggs, nor can it survive long outside a host. [5] [19]

Diagnosis of trichinosis is confirmed by a combination of exposure history, clinical diagnosis, and laboratory testing. [ citation needed ]

Exposure history Edit

An epidemiological investigation can be done to determine a patient's exposure to raw infected meat. Often, an infection arises from home-preparation of contaminated meat, in which case microscopy of the meat may be used to determine the infection. Exposure determination does not have to be directly from a laboratory-confirmed infected animal. Indirect exposure criteria include the consumption of products from a laboratory-confirmed infected animal, or sharing of a common exposure with a laboratory-confirmed infected human. [14]

Clinical diagnosis Edit

Clinical presentation of the common trichinosis symptoms may also suggest infection. These symptoms include eye puffiness, splinter hemorrhage, nonspecific gastroenteritis, and muscle pain. [14] The case definition for trichinosis at the European Center for Disease Control states, "at least three of the following six: fever, muscle soreness and pain, gastrointestinal symptoms, facial edema, eosinophilia, and subconjunctival, subungual, and retinal hemorrhages." [14]

Laboratory testing Edit

Blood tests and microscopy can be used to aid in the diagnosis of trichinosis. Blood tests include a complete blood count for eosinophilia, creatine phosphokinase activity, and various immunoassays such as ELISA for larval antigens. [14]

Legislation Edit

Laws and rules for food producers may improve food safety for consumers, such as the rules established by the European Commission for inspections, rodent control, and improved hygiene. [14] A similar protocol exists in the United States, in the USDA guidelines for farms and slaughterhouse responsibilities in inspecting pork. [20]

Education and training Edit

Public education about the dangers of consuming raw and undercooked meat, especially pork, may reduce infection rates. Hunters are also an at-risk population due to their contact and consumption of wild game, including bear. As such, many states, such as New York, require the completion of a course in such matters before a hunting license can be obtained. [21]

Meat testing Edit

Testing methods are available for both individual carcasses and monitoring of the herds. [22] Artificial digestion method is usually used for the testing of individual carcasses, while the testing for specific antibodies is usually used for herd monitoring. [22]

Food preparation Edit

Larvae may be killed by the heating or irradiation of raw meat. Freezing is normally only effective for T. spiralis, since other species, such as T. nativa, are freeze-resistant and can survive long-term freezing. [14]

  • All meat (including pork) can be safely prepared by cooking to an internal temperature of 165 °F (74 °C) or higher for 15 seconds or more.
  • Wild game: Wild game meat must be cooked thoroughly (see meat preparation above) Freezing wild game does not kill all trichinosis larval worms, because the worm species that typically infests wild game can resist freezing. : Freezing cuts of pork less than 6 inches thick for 20 days at 5 °F (−15 °C) or three days at −4 °F (−20 °C) kills T. spiralis larval worms but this will not kill other trichinosis larval worm species, such as T. nativa, if they have infested the pork food supply (which is unlikely, due to geography).

Pork can be safely cooked to a slightly lower temperature, provided that the internal meat temperature is at least as hot for at least as long as listed in the USDA table below. [23] Nonetheless, allowing a margin of error for variation in internal temperature within a particular cut of pork, which may have bones that affect temperature uniformity, is prudent. In addition, kitchen thermometers have measurement error that must be considered. Pork may be cooked for significantly longer and at a higher uniform internal temperature than listed below to be safe. [ citation needed ]

Internal Temperature Internal Temperature Minimum Time
(°F) (°C) (minutes)
120 49 1260
122 50.0 570
124 51.1 270
126 52.2 120
128 53.4 60
130 54.5 30
132 55.6 15
134 56.7 6
136 57.8 3
138 58.9 2
140 60.0 1
142 61.1 1
144 62.2 Instant

Unsafe and unreliable methods of cooking meat include the use of microwave ovens, curing, drying, and smoking, as these methods are difficult to standardize and control. [14]

Pig farming Edit

Incidence of infection can be reduced by: [ citation needed ]

  • Keeping pigs in clean pens, with floors that can be washed (such as concrete)
  • Not allowing hogs to eat carcasses of other animals, including rats, which may be infected with Trichinella
  • Cleaning meat grinders thoroughly when preparing ground meats
  • Control and destruction of meat containing trichinae, e.g., removal and proper disposal of porcine diaphragms prior to public sale of meat

The US Centers for Disease Control and Prevention make the following recommendation: "Curing (salting), drying, smoking, or microwaving meat does not consistently kill infective worms." [24] However, under controlled commercial food processing conditions, some of these methods are considered effective by the USDA. [25]

The USDA Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS) is responsible for the regulations concerning the importation of swine from foreign countries. The Foreign Origin Meat and Meat Products, Swine section covers swine meat (cooked, cured and dried, and fresh). APHIS developed the National Trichinae Certification Program this is a voluntary "preharvest" program for U.S. swine producers "that will provide documentation of swine management practices" to reduce the incidence of Trichinella in swine. [26] The CDC reports 0.013% of U.S. swine are infected with Trichinella. [26]

As with most diseases, early treatment is better and decreases the risk of developing disease. If larvae do encyst in skeletal muscle cells, they can remain infectious for months to years. [14]

Primary treatment Edit

Early administration of anthelmintics, such as mebendazole or albendazole, decreases the likelihood of larval encystation, particularly if given within three days of infection. [12] However, most cases are diagnosed after this time. [14]

In humans, mebendazole (200–400 mg three times a day for three days) or albendazole (400 mg twice a day for 8–14 days) is given to treat trichinosis. [27] These drugs prevent newly hatched larvae from developing, but should not be given to pregnant women or children under two years of age. [10]

Secondary treatment Edit

After infection, steroids, such as prednisone, may be used to relieve muscle pain associated with larval migration. [ citation needed ]

Vaccine research Edit

Researchers trying to develop a vaccine for Trichinella have tried to using either "larval extracts, excretory–secretory antigen, DNA, or recombinant antigen protein." [28] Currently, no marketable vaccines are available for trichinosis, but experimental mouse studies have suggested a possibility. In one study, microwaved Trichinella larvae were used to immunize mice, which were subsequently infected. Depending on the dosage and frequency of immunization, results ranged from a decreased larval count to complete protection from trichinosis. [29]

Another study [30] used extracts and excretory–secretory products from first-stage larvae to produce an oral vaccine. [31] To prevent gastric acids from dissolving the antigens before reaching the small intestine, scientists encapsulated the antigens in microcapsules. This vaccine significantly increased CD4+ cell levels, and increased antigen-specific serum IgGq and IgA, resulting in a statistically significant reduction in the average number of adult worms in the small intestines of mice. The significance of this approach is that, if the white blood cells in the small intestine have been exposed to Trichinella antigens (through vaccination), when an individual does get infected, the immune system will respond to expel the worms from the small intestine fast enough to prevent the female worms from releasing their larvae. A DNA vaccine tested on mice "induced a muscle larvae burden reduction in BALB/c mice by 29% in response to T. spiralis infection". [28]

About 11 million humans are infected with Trichinella T. spiralis is the species responsible for most of these infections. [32] Infection was once very common, but this disease is now rare in the developed world, but two known outbreaks occurred in 2015. In the first outbreak, around 40 people were infected in Liguria, Italy, during a New Year's Eve celebration. [33] [34] The second outbreak in France was associated with pork sausages from Corsica, which were eaten raw. [35] The incidence of trichinosis in the U.S. has decreased dramatically in the past century from an average of 400 cases per year mid-20th century down to an annual average of 20 cases per year (2008–10). [8] The number of cases has decreased because of legislation prohibiting the feeding of raw meat garbage to hogs, increased commercial and home freezing of pork, and the public awareness of the danger of eating raw or undercooked pork products. [36]

China reports around 10,000 cases every year, so is the country with the highest number of cases. [14] In China, between 1964 and 1998, over 20,000 people became infected with trichinosis, and more than 200 people died. [28]

Trichinosis is common in developing countries where meat fed to pigs is raw or undercooked, but infections also arise in developed countries in Europe where raw or undercooked pork, wild boar and horse meat may be consumed as delicacies. [14]

In the developing world, most infections are associated with undercooked pork. For example, in Thailand, between 200 and 600 cases are reported annually around the Thai New Year. This is mostly attributable to a particular delicacy, larb, which calls for undercooked pork as part of the recipe. [ citation needed ]

In parts of Eastern Europe, the World Health Organization reports, some swine herds have trichinosis infection rates above 50%, with correspondingly large numbers of human infections. [37]

United States Edit

Historically, pork products were thought to have the most risk of infecting humans with T. spiralis. However, a trichinosis surveillance conducted between 1997 and 2001 showed a higher percentage of cases caused by consumption of wild game (the sylvatic transmission cycle). This is thought to be due to the Federal Swine Health Protection Act (Public Law 96-468) that was passed by Congress in 1980. Prior to this act, swine were fed garbage that could potentially be infected by T. spiralis. This act was put in place to prevent trichinella-contaminated food from being given to swine. Additionally, other requirements were put in place, such as rodent control, limiting commercial swine contact with wildlife, maintaining good hygiene, and removing dead pigs from pens immediately. [38]

Between 2002 and 2007, 11 trichinosis cases were reported to the CDC each year on average in the United States, and 2008–10 averaged 20 cases per year [8] these were mostly the result of consuming undercooked game (sylvatic transmission) or home-reared pigs (domestic transmission).

Religious groups Edit

The kashrut and halal dietary laws of Judaism and Islam prohibit eating pork. In the 19th century, when the association between trichinosis and undercooked pork was first established, this association was suggested to be the reason for the prohibition, reminiscent of the earlier opinion of medieval Jewish philosopher Maimonides that food forbidden by Jewish law was "unwholesome". This theory was controversial, and eventually fell out of favor. [39]

Reemergence Edit

The disappearance of the pathogen from domestic pigs has led to a relaxation of legislation and control efforts by veterinary public health systems. Trichinosis has lately been thought of as a re-emerging zoonosis, supplemented by the increased distribution of meat products, political changes, a changing climate, and increasing sylvatic transmission. [40]

Major sociopolitical changes can produce conditions that favor the resurgence of Trichinella infections in swine and, consequently, in humans. For instance, "the overthrow of the social and political structures in the 1990s" in Romania led to an increase in the incidence rate of trichinosis. [41]

As early as 1835, trichinosis was known to have been caused by a parasite, but the mechanism of infection was unclear at the time. A decade later, American scientist Joseph Leidy pinpointed undercooked meat as the primary vector for the parasite, and two decades afterwards, this hypothesis was fully accepted by the scientific community. [42]

Parasite Edit

The circumstances surrounding the first observation and identification of T. spiralis are controversial, due to a lack of records. In 1835, James Paget, a first-year medical student, first observed the larval form of T. spiralis, while witnessing an autopsy at St. Bartholomew’s Hospital in London. Paget took special interest in the presentation of muscle with white flecks, described as a "sandy diaphragm". Although Paget is most likely the first person to have noticed and recorded these findings, the parasite was named and published in a report by his professor, Richard Owen, who is now credited for the discovery of the T. spiralis larval form. [18] [43]

Lifecycle Edit

A series of experiments conducted between 1850 and 1870 by the German researchers Rudolf Virchow, Rudolf Leuckart, and Friedrich Albert von Zenker, which involved feeding infected meat to a dog and performing the subsequent necropsy, led to the discovery of the lifecycle of Trichinella. Through these experiments, Virchow was able to describe the development and infectivity of T. spiralis. [44]

The International Commission on Trichinellosis (ICT) was formed in Budapest in 1958. Its mission is to exchange information on the epidemiology, biology, pathophysiology, immunology, and clinical aspects of trichinosis in humans and animals. Prevention is a primary goal. Since the creation of the ICT, its members (more than 110 from 46 countries) have regularly gathered and worked together during meetings held every four years: the International Conference on Trichinellosis. [ citation needed ]


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